Hogar de Alabanza

ordinario - Sem 8

Calendario

El costado traspasado

Juan 19, 25-34

Situación y Vida

Hay una maternidad biológica, y otra maternidad por amor real, una maternidad espiritual, que puede ser mucho mayor que la biológica.

Escuchamos la Palabra

Evangelio según san Juan 19, 25-34
Junto a la cruz de Jesús estaban su madre, la hermana de su madre, María, la de Cleofás, y María, la Magdalena. Jesús, al ver a su madre y junto a ella al discípulo al que amaba, dijo a su madre: «Mujer, ahí tienes a tu hijo». Luego, dijo al discípulo: «Ahí tienes a tu madre». Y desde aquella hora, el discípulo la recibió como algo propio.
Después de esto, sabiendo Jesús que ya todo estaba cumplido, para que se cumpliera la Escritura, dijo: «Tengo sed».
Había allí un jarro lleno de vinagre. Y, sujetando una esponja empapada en vinagre a una caña de hisopo, se la acercaron a la boca. Jesús, cuando tomó el vinagre, dijo: «Está cumplido». E, inclinando la cabeza, entregó el espíritu.
Los judíos entonces, como era el día de la Preparación, para que no se quedaran los cuerpos en la cruz el sábado, porque aquel sábado era un día grande, pidieron a Pilato que les quebraran las piernas y que los quitaran. Fueron los soldados, le quebraron las piernas al primero y luego al otro que habían crucificado con él; pero al llegar a Jesús, viendo que ya había muerto, no le quebraron las piernas, sino que uno de los soldados, con la lanza, le traspasó el costado, y al punto salió sangre y agua.

Oración en Familia

Gracias, Jesús, por entregarnos tu Espíritu.
De tu costado abierto brota sangre, la Eucaristía, y agua, el Espíritu.
Te dimos a beber vinagre, tú nos das vino nuevo, el vino del Espíritu, el vino de gozo.
Tú entregaste el Espíritu, y al entregarlo al Padre, nos lo entregas a nosotros.
Tu Espíritu nos habita, nos fortalece, nos alienta, nos llena de amor y de gozo, nos da un nuevo corazón capaz de amar.
Y con tu Espíritu nos das a tu madre, la llena de gracia, la llena del Espíritu.
Hoy María también quieres vivir en nosotros por el Espíritu.
Gloria a ti, Señor, por tanto amor.

■ Gesto o Signo

Hoy brindamos con vino mezclado con agua, recordando la Eucaristía y el Espíritu.

▲ Diálogo y Reto

Oramos varias Ave María, diciéndole después de cada una: "Ahí tengo a mi madre, mira tú en mi a tu hijo, madre".